La negligencia se podría haber evitado con una gestión tan simple como comprobar las notas de Weisz en el colegio. Matemáticas: Muy deficiente. Química: Muy deficiente. “Soy una completa negada para las ciencias” confesó Weisz a Público. En el colegio siempre suspendía esas asignaturas. Por eso acabé estudiando literatura. Durante el rodaje de Ágora, incluso me resultaba difícil entender de qué demonios hablaba mi personaje. Es embarazoso reconocerlo, pero hasta entonces no sabía que el Sol está en el centro de la galaxia”, cuenta la actriz británica con una sinceridad a prueba de meteoritos.Rachel Weisz, esa amante de las ciencias, en un artículo del diario Público